Sugerencias a tener en cuenta para el próximo verano

Para muchas playas de España su temporada de afluencia comienza a decaer no solamente por el cambio de clima sino por las pocas condiciones con las que cuentan actualmente. Así, quienes siempre desean darse una escapada barata de fin de semana a una playa durante el verano desearán encontrar un espacio más preparado para pasar no solamente unas horas sino todo un día completo. Veamos lo mínimo que esperamos de una playa para el próximo verano.

La Bandera Azul

La Bandera Azul es un distintivo de calidad que es otorgado no solamente a playas sino a establecimientos relacionados con los servicios turísticos. Su sola presencia en una playa, es sinónimo de calidad de arena, agua, entretenimiento, restauración y servicios básicos como complementarios. Por un lado no es tan sencillo ganarse este distintivo, sin embargo esto no es pretexto para poder hacer cambios específicos para que de a pocos los bañistas pongan sus ojos en las playas y se comience a recibir de los frutos de estos cambios.

Requerimiento que todos esperamos

El que acude a una playa como parte de una escapada de fin de semana o incluso cualquier día particular espera lo siguiente:

  • Calidad de la arena. Mientras menos contenido de partículas extrañas contenga es mejor para el bañista. Una limpieza periódica puede producir cambios notables y convertirse en el primer atractivo a la vista.
  • Calidad de las aguas: Lo segundo que se espera de una playa, es la calidad de sus aguas. Esta dependerá de que los puntos de desagües estén lo suficientemente lejos y de la limpieza de la arena.
  • Vegetación cercana. Lo primero que esperamos de una playa es la existencia de palmeras. Por más pequeñas que sean, su sola presencia crea un ambiente agradable para el bañista. Sin embargo la presencia de algas cerca de la orilla no es del todo agradable, pero una debida limpieza soluciona todo.
  • Desechos en la sección de la playa. Esto depende de un trabajo en conjunto, tanto del ayuntamiento, comercios cercanos y bañistas. Siempre se espera encontrar papeleras ubicadas en puntos estratégicos para botar los desechos. En su defecto, lo mínimo por encontrar es un cartel pidiendo la colaboración del bañista para que se lleve los residuos que genere.
  • Señalización. A todos, así no lo queramos admitir, nos gusta que nos indiquen mediante señalización sobre los distintos servicios que encontraremos en las playas, condición diaria de las aguas y normas básicas de comportamiento del bañista.
  • Acceso a la playa. Para una primera visita, es emocionante manejar sobre un camino mal hecho para llegar a una playa pero las siguientes veces que encontremos lo mismo preferiremos pasar de largo a otra localidad.
  • Facilidades. Con esto esperamos como mínimo una pequeña rampa de madera para personas de movilidad reducida y una zona de parqueo. A esto se le suma la seguridad, por la que muchos incluso estarían dispuesto a pagar una tarifa simbólica para evitarse infortunios con la movilidad. También se espera encontrar duchas públicas, para los bañistas que se retiran del agua. Para evitar desperdicios de agua se puede implementar un sistema de control temporizado de flujo de agua.
  • Seguridad de los bañistas. Cómo mínimo se espera encontrar una torre de madera y un socorrista que esté pendiente de los bañistas al menos por las horas de mayor afluencia.
  • Servicios de restauración. Estar en la playa, bañarse y hacer deporte también da hambre. Tener lugares cercanos donde comer cuando no se lleva un refrigerio hace de la playa el lugar ideal para una escapada. Sin embargo el control de estos establecimientos para que colaboren con el orden, limpieza e higiene en la preparación de los alimentos es fundamental y beneficiosa para todos.
  • Hospedaje. El hospedaje es algo remoto para comenzar y por lo general viene como parte de una inversión privada. Lo que si es importante que estos proyectos puedan obtener el permiso y la supervisión correspondiente.

Cada bañista que visita a una playa, al parecer pide mucho, sin embargo esto es lo mínimo que debe existir en una playa para ser explotada responsablemente y también es lo mínimo que esperamos de una playa para el próximo verano. Esto conlleva no solo a tener un buen medio de entretenimiento de locales y visitantes, sino al progreso económico de la localidad y contar con un atractivo turístico más, el cual es el primer paso para los respectivos distintivos de calidad que caen por su propio peso.