Si en nuestras escapadas baratas decidimos buscar viajes baratos a Egipto en verano entre las muchas ofertas interesantes que existen para los próximos meses de junio, julio, agosto y septiembre, debemos tener en cuenta una serie de detalles importantes que harán más agradable nuestra estancia en ese país. Y un detalle muy apropiado para resaltar es que tendremos que prepararnos convenientemente para el calor sofocante de esas tierras africanas, evitando así una serie de problemas añadidos que pueden estropear nuestra estancia en Egipto.
El clima es un factor muy importante en todos los viajes y escapadas que realizamos, ya que nos condicionará enormemente cuando lleguemos a nuestro destino si hace frío o calor, o si llueve o hace sol. Sin duda, ello repercutirá en el resultado final de esa experiencia viajera. En el caso de nuestra escapada a Egipto, conviene saber que las temperaturas allí pueden llegar hasta los 57ºC, lo que hace que en algunas zonas del país el calor sea realmente sofocante, como, por ejemplo, en Abu Simbel, que es en la actualidad uno de los lugares más calurosos del planeta. Por ello, cuando preparemos el equipaje, no debemos olvidar incluir ropa liviana y blanca o muy clara. Además, cuando salgamos del hotel, no olvidar nunca llevar agua encima como medida de precaución.
En cuanto al transporte en el Cairo, éste suele ser lento y caótico, por lo que debemos intentar movernos en taxi, que suelen ser baratos y abundan por toda la ciudad. Los taxis que pertenecen a empresas importantes son de color amarillo y los privados son de color blanco y negro. Estos últimos suelen ser más viejos e incómodos, aunque tienen la ventaja de que son más baratos que los otros. Una recomendación importante es negociar siempre el importe que nos va a costar el desplazamiento antes de comenzar el viaje, así evitaremos sorpresas desagradables cuando lleguemos el destino. Y es que tanto en Egipto como en la mayor parte de los paises musulmanes, el regateo es una cuestión cultural y tradicional en cualquier tipo de transacción que se haga. En general, un buen precio a pagar es alrededor del 40% de lo que pida el vendedor, aunque conseguirlo cueste algunos minutos.