Túnez, capital de la República Tunecina, se encuentra situada al norte de la costa mediterránea de Africa. Casi la mitad del territorio de este país, el más pequeño del Magreb, lo compone el desierto del Sahara y el resto del territorio está compuesto por suelo fértil e ideal para la agricultura. Limita con Libia y Argelia, y dispone de mil trescientos kilómetros de costa. En general, este país ofrece a los viajeros una propuesta turística, cultural y paisajística bastante interesante.
Si decidimos realizar una escapada barata a Túnez, quizá lo más conveniente sea contratar un paquete completo que incluya todo lo necesario para poder disfrutar al máximo sin tener que estar pendientes de detalles de última hora ni de posibles contratiempos que pudieran surgir. Por ello, buscaremos siempre paquetes organizados en los que estén incluidos vuelos, comidas, alojamientos y todas las excursiones y recorridos por el país, además de nuestra estancia en la playa, caso de que hagamos nuestro viaje en los meses de verano. Según recomiendan muchos, Iberojet, con veintisiete años de experiencia en este destino, es quizá el más conveniente y el que dispone de más hoteles a disposición de los viajeros, distribuidos por seis zonas del país. También pone a disposición del turista que desea visitar Túnez treinta vuelos semanales desde distintos aeropuertos de España, además de una flota de más de cien autocares. Además, sus paquetes ofrecen al cliente desde una viaje relajado en estancias tranquilas hasta viajes de aventura en vehículos 4×4. Los precios por persona para un viaje de ocho días, por ejemplo, suelen estar entre 400 y 600 euros.
Aunque habría muchas maneras apasionantes de recorrer Túnez, una de ellas podría ser la posibilidad de realizar un recorrido circular por el país, sobre todo en situaciones en las que dispongamos de pocos días para nuestra escapada. En ese caso, tendremos que ser muy selectivos a la hora de elegir exactamente los lugares e itinerarios que vamos a seguir, con el fin de sacar el máximo partido a nuestra experiencia viajera.
En primer lugar, es recomendable aclimatarnos en la ciudad de Túnez y comenzar a alejarnos un poco, por ejemplo, visitando Sidi Bu Said y la histórica Cartago. Cuando la ciudad se nos quede pequeña, podemos empezar a utilizar el recurso de los autobuses, medio de transporte de gran ayuda en estos casos, e iniciar nuestro viaje hacia el interior.
Utilizando los autobuses podremos desplazarnos, por ejemplo, hasta Le Kef, donde tendremos ocasión de visitar las ruinas romanas de Dougga, bastante bien conservadas. Si seguimos hacia el sur encontraremos las ruinas de Sbeitla y el oasis de Gafsa. Una vez pasado este oasis, ya nos adentraremos en el Sahara propiamente dicho y nos encontraremos con ciudades oasis como Tozeur y Nefta, en las que podremos descansar.
Nuestra ruta puede continuar hasta Douz, desde donde tendremos acceso al interior del desierto subido en un camello.
Al este del país se encuentra Matmata, donde se rodó La Guerra de las Galaxias, y pueblos como Tamezret y El Haddej, excavados bajo la piedra. Yendo hacia el norte están Sfax, con su magnífico zoco, y El Djem, que cuenta con un impresionante coliseo romano en el centro de la ciudad.
Si decidimos conocer las playas tunecinas, una buena idea es acercarnos hasta Madhia, un bonito pueblo de pescadores que poco a poco está surgiendo al turismo. Desde Madhia podemos volver a Túnez, si el tiempo nos apremia un poco, y desde allí dar por concluida nuestra escapada barata a este exótico e inolvidable país magrebí.